Vanguardia

El Telégrafo en su editorial del domingo último daba cuenta en su titular a modo de pregunta si  “¿La comunicación dejó de ser un negocio rentable?” a razón del cierre de Vanguardia. En el desarrollo del editorial el diario público no se apartó de la lectura de Rafael Correa sobre la comunicación en manos privadas y sobre tal caso en particular. Amén de ello o lo que esgriman los propietarios de Vanguardia, el cierre de la revista de investigación es reflejo de una realidad donde sus afectaciones trascienden las redacciones. Pero antes de todo, siendo la investigación periodística el nicho en el cual se posicionó la aludida Vanguardia, tal editorial -en acto de puntualización- debió incorporar a la pregunta titular el término INVESTIGACIÓN, planteando si ¿La  comunicación de investigación dejó de ser un negocio rentable? Porque eso era Vanguardia, investigación.
En periodismo difundir lo evidente, lo común, no genera tanta exigencia, contrariedad o  conflictos a posterior. No así la investigación  periodística que demanda de mayor tiempo, recursos económicos y humanos; siendo también la que mayores problemas procura.  Dar a conocer lo que hasta un momento fue oculto para el groso de la sociedad es la carga más pesada en el ejercicio del periodismo, y a la vez la más rutilante. Por ecuación simple esto resultaría en mayor atención de los ciudadanos lo que es igual a mayor venta de ejemplares. Pero no siempre es así, menos aún en tiempos donde el sistema (diría Keanu Reeves, La Matrix) amodorra al ciudadano, o le quita esa categoría para convertirlo en un simple habitante, al que poco importa las irregularidades que desde gobiernos que le rigen podrían darse, en tanto y cuanto no le afecten su bolsillo, le sigan brindando infraestructuras, mecanismos y productos comunicacionales que aligeren su elemental existencia. El no tragarnos cualquier pildorita sin antes investigarla nos hace ciudadanos.
Ya pocos medios hacen investigación en nuestro Ecuador y sin Vanguardia menos habrán. Al final la cuestión en estas lineas es ¿Quien pierde y quien gana con esto?
Publicación La Hora Los Ríos