El “Lawfare” de Rafael Correa contra Galo Lara Yépez

Galo Lara Yépez. Foto: archivo El Telégrafo

El día de las elecciones de febrero 2013 la ciudad de Quevedo despertó atiborrada de pasquines contra Galo Lara Yépez. Camionetas y hasta una avioneta habían hecho la tarea sin inconveniente. A esa fecha Lara buscaba la reelección como asambleísta y era considerado el enemigo político número uno del correismo. De él me recordé tras un tuit de Rafael Correa ‘ilustrándonos’ sobre el “Lawfare”. Según el sitio celag.org, esto no es más que “el uso indebido de instrumentos jurídicos para fines de persecución política, destrucción de imagen pública e inhabilitación de un adversario político”.

El posteo del ex mandatario, argumentando a favor de Jorge Glas, me devolvió no solo a esos pasquines regados por mi ciudad, también a las incesantes cadenas de la SECOM dirigida por los Alvarado, a los segmentos de mayores agravios de las sabatinas, a la voz en off de un esbirro locutor y a una justicia obsecuente para el lunes siguiente. Toda una estructura mefistofélica con un solo objetivo: acabar con el enemigo político.

Por esa clase de Lawfare -como muchos periodistas, activistas y políticos de oposición- pasó Galo Lara.

Más de un centenar de cadenas contra él, innumerables ataques de todo nivel. La estocada más fuerte: su involucramiento al caso Quinsaloma. Desde los medios controlados por el correismo, sin pudor alguno, se buscó inducir a la opinión pública a dar por hecho su relación con el execrable homicidio registrado en Los Ríos. En lo judicial, de la mano de un oprobioso Fiscal, haciendo uso de un cuestionado testigo y de pueriles pruebas, junto a una justicia hoy acusada de haber servido a los intereses y vísceras del correismo, llevaron a prisión a quien denunció el caso Vialmesa, sobornos en el juicio Cervecería Nacional, sobreprecios en construcción de carreteras, entre otros.

Para saber mejor sobre el Lawfare nos basta revisar el caso de Galo Lara, sin necesidad de mirar a Lula da Silva, menos a Cristina Kirchner o peor hacia Glas, como sugirió el tuitero Correa. (O)

Columna publicada en Diario La Hora edición Los Ríos (ISSUU)