Vicepresidente seguirá en su despacho

El presidente Lenín Moreno derogó el decreto que otorgaba tareas al Segundo Mandatario. Él dice que no renunciará. Foto: John Guevara / EL TELÉGRAFO

El vicepresidente de la República, Jorge Glas, quedó sin funciones. Así lo dispuso el presidente Lenín Moreno a través del Decreto Ejecutivo 100 que emitió ayer. En el documento se derogan todos los encargos asignados a Glas.

También se dejan sin efecto otras leyes menores en donde consten asignaciones al funcionario. En el documento, Moreno informa que “la lealtad y el compromiso asumido por el proyecto político de la Revolución Ciudadana implican servir a la patria en unidad de esfuerzos, lo cual no ha sido debidamente entendido por el vicepresidente de la República”. Moreno cita el artículo 149 de la Constitución, a través del cual le asigna funciones a su compañero.

También recuerda que la misma Carta Magna en su artículo 141 lo faculta como responsable de la administración pública. Este escenario ya estaba contemplado por Jorge Glas y en lugar de reprochar la acción agradeció el gesto y afirmó sentirse “liberado”. Además, recalcó que para su punto de vista está retornando “la vieja partidocracia”.

Así lo detalló a través de una rueda de prensa que fue convocada en la Vicepresidencia de la República. La misma que no fue retransmitida por todos los canales de televisión nacional. En una gran mesa estaba el segundo mandatario solo con la bandera tricolor de fondo. En este espacio, que duró menos de 15 minutos, Glas detalló que no renunciará a su cargo porque fue elegido por votación popular junto a Lenín Moreno.

El Presidente de la República minutos antes del pronunciamiento del vicepresidente publicó un mensaje en donde manifestó que es necesario adecentar la política. Este mensaje fue criticado por Glas, quien tomó como personal la publicación. “Acaso es decente entregar las eléctricas a los Bucaram”, refutó enérgicamente.

Otra de las críticas a la administración de Moreno fue que dentro del llamado al diálogo no le han permitido que él exprese su inconformidad hacia el manejo del país. Y en respuesta lo que ha recibido es que le retiren las funciones encomendadas.

Detalló que él no estaría de acuerdo con leyes que permitan el incremento del Impuesto al Valor Agregado (IVA) o que se derogue la Ley de Plusvalía. Afirmó que no traicionará los principios de Alianza PAIS, porque políticamente surgió con esa organización.   Denunció que le impidieron utilizar el avión presidencial y se preguntó sobre si el segundo paso es eliminar la escolta que le brinda seguridad o que no le permitan ingresar a las oficinas de la Vicepresidencia. En caso de que así sea, afirmó que no lo detendrán para recorrer el país y estar en contacto con la gente. “Con mucha alegría recorreré el país en carro a través de esas carreteras que construimos en los 10 años de la Revolución Ciudadana”.

Lamentó que una de las funciones que le resiente dejar es la reconstrucción de Manabí y Esmeraldas, “pero estaré por ahí en camioneta si es necesario, en caso de que me inviten”. Afirmó que “indistintamente de que me hayan quitado las funciones oficiales, sigo siendo el Vicepresidente de todos los ecuatorianos”.

Para Glas, lo que sucede en su contra es parte de “una clara retaliación política”. El vicepresidente detalló que estuvo en el país para enfrentar los choques macroeconómicos externos y que pretende seguir en el país. Glas responsabilizó de su seguridad al presidente Moreno, a Eduardo Mangas y a otros funcionarios que pongan en peligro su integridad.

Al respecto de la decisión de Moreno, el constitucionalista Jacinto Velázquez detalló que “la decisión del Presidente de la República está apegada estrictamente a la norma constitucional que establece que el vicepresidente no tiene funciones asignadas. Él cumple exclusivamente las funciones que le asigne el Mandatario”.

Por ello ratificó que así como le puede dar las funciones, se las puede quitar y no pasa nada. “Puede seguir en el cargo, no va a tener decisión alguna que tomar, por dignidad, nadie quiere estar cobrando un sueldo sin devengarlo. Entendería que sirve de presión para que tome la decisión de retirarse”.

Para el jurista, esta situación sí afecta al país frente al mundo. “El país queda como un banana Republic, donde no hay orden y las autoridades empiezan a pelearse de manera desmedida y sobre todo cuando median un tema, como es la corrupción y sobornos.

La imagen del país queda mal parada”. Enfatizó que a Glas “no le pueden quitar la guardia, ni los vehículos asignados. No le pueden impedir el acceso a las dependencias de la Vicepresidencia. Es desagradable. En sus zapatos renunciaría”. (I)

A la Plaza Grande llegaron simpatizantes que reclamaban por el retiro de funciones al vicepresidente, Jorge Glas. Luego asistieron ciudadanos que respaldaron la gestión de Lenín Moreno. Foto: Álvaro Pérez / EL TELÉGRAFO

 

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